LLegué a este libro de pura casualidad, estaba en una librería que hay en plena calle real, en la coruña. Suelo pasarme por allí bastante a menudo, cuando no tengo nada que hacer, para echar un vistazo a los libros y ver si encuentro alguno que me seduzca, eso fue lo que me pasó con este libro, y la verdad es que no me siento decepcionado.
A través de este libro he podido conocer al que se considera uno de los pedagogos teatrales más importantes de la Francia actual : Jacques Lecoq, un autor de una creatividad sorprendente y una concepción y visión de la realidad tanto teatral como social, es totalmente diferente a lo que conocía. El especial énfasis que pone en el movimiento, en la búsqueda de la neutralidad en las cosas y de la esencia de las cosas le han llevado a iniciar uno de los movimientos renovadores en la cultura en general y en el teatro en particular.
En este libro Lecoq pone a nuestro servicio toda su sapiencia teatral, mostrándonos las técnicas pedagógicas que han convertido a su escuela en una de las más destacadas. A lo largo del libro podemos ver cuales son las causas y las técnicas necesarias para que una obra de teatro se convierta en algo más que en una puesta en escena.
La esencia de las cosas, la dinámica de la vida y la pasión existente en los 4 elementos son los pilares del método pedagógico de este hombre y que, por primera vez en su vida, ha decidido plasmar en su libro.
Es un libro que sólo recomendaria a gente que tenga un interés grande en el teatro, ya que dedica mucho tiempo a explicar en que consiste su método de actuación y la concepción que intenta tránsmitir a sus alumnos sobre el teatro.
La espontaneidad, la naturalidad y la actuación son básicos en la concepción que tiene Lecoq del teatro. A diferencia de otros pedagogos teatrales como puede ser Stanivlasky, Lecoq no cree en la introspección del actor y del dramaturgo a la hora de llevar a cabo su faceta teatral, si no que aboga por la búsqueda de la esencialidad de las cosas, de todo aquello que es perceptible por todas las personas y que puede ser llevado a un escenario dentro de un argumento sólido. La autenticidad es la base del teatro de Lecoq.
La lectura del libro es amena ya que nos lleva a viajar junto con la compañía de Lecoq por su historia y por sus métodos, desde el inicio y la introducción de las máscaras en la formación teatral, hasta el redescubrimiento del clown.
No es un libro que aconsejaría comprar, ya que salvo que os vayais a dedicar a la actuación, sus principios y fundamentos se os quedarán grabados en la mente, aún así, si teneis interés en adquirir una nueva concepción sobre la esencia de la vida y el dinamismo que la rodea, no dejeis de echarle un vistazo, eso siempre, tened en cuenta que este libro sólo os lo ofrecerá desde una perspectiva teatral.